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1 de junio de 2012

No me habléis de la rosa ni de la primavera

Masticando la tierra,
descamisado y ronco,
sudando,
dando el callo de mi alma y de mi mano,
como un hueso desnudo, clamo,
abriendo el vientre de la madre tierra,
rabiosamente ibero y campesino,
para sembrar la luz y la esperanza,
para sembrar los puños y los gritos,
para sembrar a Dios que tiene hambre.
Masticando la carne que me duele,
el corazón me estalla por los ojos,
me sube y me amortaja como a un polo,
me viste de soldado la sonrisa,
me despelleja la cáscara del alma.

He aquí el dolor de los que padecen la bota que los aplasta.
He aquí el oro como un salivazo de pus.
He aquí la nada de una cuchara muerta sobre el hombro de un niño.
He aquí el asco del amo como un beso de jornal tuberculoso.
He aquí el yo que hiede a escalofrío de fusil apuntando.
He aquí el tú que señala como un dedo de verdugo.
He aquí el alma de los niños sucia de verdades y limpia de sabidurías.
He aquí los mineros de la pena escarbando un hoyo con las uñas para enterrarse.
He aquí los desterrados de la alegría,
los perseguidos y malolientes mendigos de la alegría
que se arrancan los ojos cuando ven a los pájaros felices.
He aquí los machacados a martillo, los yunques,
los que soportan cóleras y babas,
los marcados a hierro en las espaldas,
los estiércoles hombres que agonizan.
He aquí los sin manos, los que gastan
el puño de pedir el pan diario y no lo alcanzan,
los que dejan el hambre puerta a puerta
pero llevan al hombro el “Dios te ampare…”


¡¡¡Nooooo!!!
No se puede dormir esta noche.
No se puede vivir en esta tierra empapada de sangre.
No es posible dormir ni vivir a pierna suelta cuando
hay tantos hombres que sufren,
tanta gota de carne maltratada, fusilada,
tanto serrucho sobre el cuello de la libertad,
tanto llanto chupado por las sanguijuelas,
tanto sudor para engordar las tripas de los amos,
tanta cadena sobre el pecho del pan,
tanto clavo en el agua del sediento,
tanta piedra sobre la risa de la flor, sobre los muertos que caminan.


¡No! No me habléis de la rosa ni de la primavera.
Tirad vuestros sueños a la basura como ropa apolillada.
Tirad la cáscara de vuestra felicidad al retrete.
Tirad el perdón a la boca del que pide misericordia.
Tirad las monedas del sueño sin comprar un descanso.
Tirad vuestro sueño, digo,
vuestras manos y vuestros ojos a las covachas donde el piojo chupa,
donde la cama es suelo,
donde el frío se mata con unas tristes tablas de caja de sardinas,
donde las ratas riñen la batalla del mendrugo con los hambrientos.
¡No! No es posible y me avergüenzo de ser hombre.
¡Mientras exista un solo hombre en pena
no me habléis de la rosa ni de la primavera!

Poema de Luís Álvarez Lencero


No faltan sillas, sobra cinismo". Este el lema del contraespot Sobren cadires, crítico con la Marató per la Pobresa. El contraespot, elaborado por activistas de colectivos anticapitalistas, reproduce el anuncio original en el que cinco personas se sitúan en torno a cuatro sillas, si bien luego añade: "La Marató per la Pobresa propone hacer frente a esta lacra con caridad. Pero no faltan sillas, sobra cinismo".

El audiovisual señala a la "evasión fiscal de los más ricos" como responsable de la pobreza, y añade que "sobran capitalistas y sobra la violencia que los ampara", con una imagen que evoca a los mossos de paisano con brazalete policial que intervinieron en las manifestaciones de principios de este mes en Barcelona para evitar incidentes. El vídeo termina con la disyuntiva "caridad o solidaridad, conciencia o lucha. Tú eliges".

5 de mayo de 2012

Los nadies, de Eduardo Galeano




Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata