El lunes 16 de julio, las Salamandrasa Sincréticas organizan una Charla debate "Mujeres libres de
la república: espejo del feminismo en los años 80" a cargo de Marta
Brancas, de la asamblea de mujeres de Bilbao. Marta es una de las
mujeres más luchadoras y a la vez estudiosa, erudita del feminismo en
el estado Español. Será a las 20:00 H. en el bar La Salita,
en la calle Marquesa de Pinares esquina Muza, (Mérida).
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15 de julio de 2012
9 de julio de 2012
7 de julio de 2012
El peor analfabeto es el analfabeto político (Brecht)
"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el coste de la vida, el precio de las alubias, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales".
4 de junio de 2012
¡La cultura en la calle! Martes, 5 de junio, Rincón de los Poetas
Con motivo de la celebración de la feria del libro, diversos movimientos
sociales y asociaciones que desarrollan su actividad en nuestra ciudad
han organizado un acto público, bajo el título “La cultura a la calle”,
que tendrá lugar el próximo martes, día 5 de junio en la plaza de los
poetas, a las 20:30 horas.
El acto consistirá en la lectura pública de poesías y microrelatos a
cargo poetas y artistas locales como Antonio Orihuela, Eladio Méndez, o
Beatriz, actuaciones musicales y micrófono abierto a la participación de
todo aquel que lo desee.
La celebración de esta acto culminará con la entrega, por parte de
Ecologistas en Acción de los premios “Atila”,”, que denuncian los
comportamientos y actitudes especialmente lesivos con el medio ambiente
por parte de instituciones, empresas y/ particulares, así como la
entrega del premio “Como Agua de Mayo” que reconoce el compromiso y la
defensa del nuestro entorno natural y la promoción de los valores y
principios vinculados con el respeto al patrimonio natural.
Este acto cuenta con la participación y colaboración de movimientos como
Ecologistas en Acción, Sodepaz, Colectivo por los derechos sociales
“La Trastienda”, Izquierda Unida-Mérida y Juventudes Comunistas.
Este acto persigue la difusión y participación de los ciudadanos de
nuestra ciudad en la cultura, el reconocimiento de los artistas locales
y la defensa una cultura gratuita, como una forma de ocio al alcance de
todos.
Por todo ello, animamos al conjunto de los vecinos de nuestra ciudad a
asistir y participar en la celebración de esta iniciativa.
26 de mayo de 2012
KOMATSU PC-340: Cavar buscando la aurora
Reproducimos a continuación una reseña sobre "Komatsu PC-340", la novela de nuestro compañero Javier Mestre.
El nombre de una excavadora de 34 toneladas es el título de
la primera novela de Javier Mestre. “Un
automóvil rugiente, que parece correr sobre la ráfaga, es más bello que la
Victoria de Samotracia”, escribió el futurista Marinetti. También aquí, en
la narración que nos ocupa, entre el trajín y el estruendo de las tuneladoras,
podremos encontrar más verdad y más belleza que en las socorridas novelas de la
clase media. Porque Komatsu no es un
relato de escritores para escritores, ni otra novela más de progres cultivados
y escépticos. Es una novela, magníficamente enhebrada, sobre la dominación del
trabajo en nuestros días y sobre las posibilidades redentoras del amor y la
lucha social.
El libro cuenta la historia de amor entre Victoria, ingeniera
en las obras de la M-30 y Santiago, el conductor de uno de los inmensos
ingenios de la perforación a los que se alude en el título. La inusual relación
nace a raíz de la muerte en accidente laboral de Gumersindo, un trabajador inmigrante sin
papeles. En el relato se van anudando los meandros de lo social y lo íntimo, el
crimen ordinario donde se amasan las fortunas y el amor como fundamental
escapatoria.
A través de estampas comunes, el autor nos va desvelando la
minuciosa red de sometimientos, trampas y rendiciones que explican el estado de
nuestro mundo. Las conversaciones a la hora del bocadillo, el bálsamo de las
confidencias en los bares amigos, el paripé de la visita de los representantes
institucionales y sindicales a las obras, la trama de subcontratas, encargados
y competitividad inducida que convierten los centros de trabajo en transparentes
panópticos para los que mandan… Todo parece visto para sentencia: el capital y
sus negocios, inexpugnables; los inmigrantes, invisibles; las vidas de la clase
media, arruinadas en la mediocridad; las vidas de todos, condenadas a dar
vueltas en la interminable noria de los trepadores. Casi todo conspira para que
nos rindamos. Y, sin embargo, algo se escapa a los meticulosos planes del poder,
algo se resiste a la rutina del dominio. Entre los pliegues de lo cotidiano, se
alzan la resistencia social y el amor como últimas trincheras. Y a partir de
ahí, la novela nos irá relatando la posibilidad de que estas dos incautas
esperanzas puedan enfrentarse a la férrea urdimbre de determinaciones o si, por
el contrario, como ocurre habitualmente, la barca del amor se estrellará contra
la vida cotidiana…
El misterioso título se va dilucidando. “Las piquetas de los gallos cavan buscando la aurora”, imaginó
Lorca. Las excavadoras de nuestra narración también quieren quebrar albores,
desbaratar los duros canchales de la explotación y la doblez, invisibles tras
el prosaísmo de lo material. Se trata de ahondar, de agujerear la realidad, de experimentar
un camino que contradiga la agorera profecía de que la suerte está echada.
“No dejaré de
inquietaros con mis interrogatorios”, dice la cita de Platón con la que
Javier Mestre abre el libro, advirtiendo ya desde el inicio de sus propósitos.
Como Santiago, el conductor indomable de nuestra historia que pretende
convertir la parada del bocadillo en un tiempo de conciencia, el autor quiere “resucitar los cadáveres de la solidaridad,
de la dignidad”, “el rescoldo
mortecino de las luchas de un siglo de hombres y mujeres de la clase obrera”.
Incondicionalidad de la
lucha, rescate de los muertos, distorsión de la lengua
“De los muchos caminos
con que un hombre cuenta para escapar al apaciguamiento, estos son seguramente
los tres más importantes: la incondicionalidad de la lucha, el rescate de los
muertos y la distorsión de la lengua”
Quique Falcón, en La taberna roja
¿Es posible resistir? Esa es la principal pregunta que
recorre Komatsu. La novela se interroga sobre la posibilidad de la lucha
anticapitalista en tiempos de resignación, cinismo y alienación consumista. “En cuanto se les deja, se sitúan en fila
india y avanzan hacia el fuego graneado de las mercancías”, escribió con amargura
Walter Benjamin. Pero nuestro novelista no quiere mostrarnos sólo la fortaleza del dominio o los fundamentos de la
nueva barbarie, sino sobre todo “esos
momentos exquisitos, mágicos, en que se rompe el hechizo del capital”, las
ocasiones en las que se resquebraja la costumbre de la obediencia y el discurso
del consumismo. El autor va a iluminar los instantes en los que estallan “las pequeñas bombas de rebeldía”. Luchar
es conspirar con otros, conocer con otros, evaluar con otros las fuerzas
propias y las del enemigo, buscar aliados, elegir las estrategias y cuñas... Pero
luchar es, a menudo en primer lugar, combatir contra uno mismo:
“Ahí estaba Viqui
muriendo, Victoria naciendo, cuando soltó de pronto, secamente, sin
miramientos, sin introducciones, por sorpresa, su aparente sentencia de muerte
como ingeniera de la UTE, la expresión definitiva de su compromiso con todo lo
demás, lo accesorio, lo colateral, lo de debajo”.
Como el de Victoria-Manuela, el de Javier Mestre es un sólido
compromiso con “lo colateral, lo de
debajo”. Komatsu no es una novela escrita para el Mercado ni para la Academia
-que es con quienes están comprometidas a sangre y fuego la inmensa mayoría de
las novelas convencionales, presuntamente “apolíticas”. En sus páginas, hay un
permanente esfuerzo por acoger a los otros sujetos sociales y políticos, a los
actores colectivos que cuestionan el ruido y el silencio dominantes. Militantes
y afanes del sindicalismo no vendido, la izquierda anticapitalista, la cultura
crítica o el ecologismo social pueblan la narración de debates, preocupaciones
y rebeldías actuales. Frente a la milonga de la “novela sin sujeto”, Komatsu es
una novela con sujetos reconocidos y reconocibles. Las reuniones o actividades
de Ecologistas en Acción, las Oficinas de Derechos Sociales, Ferrocarril Clandestino,
la CGT, los críticos de CCOO, la agrupación Marx Madera del PCE, la Plataforma
Vecinal contra la M-30 o las asociaciones de la memoria histórica, aparecen en
el relato componiendo un fresco del activismo social y político de nuestra
época.
Los escuadrones literarios de la transición liquidaron la
novela social de los años 50 y 60 tildándola con desprecio como “novela de la
berza”. De un plumazo, con la complicidad de los grupos editoriales y políticos
que urdían un “tránsito sin traumas”, se deshicieron de una narrativa problemática,
etiquetándola como esquemática y panfletaria. La pequeña burguesía ascendente y
la gran burguesía ascendida urgían otra crónica social, funcional al reacomodo
político de las élites. Javier Mestre entronca con esa corriente literaria,
arrinconada en los desvanes del consenso. Otra literatura es necesaria, una
literatura realista, es decir que revele realidad, que se atreva a inmiscuirse
en los blindados muros de los Centros de Internamiento de Inmigrantes, o en los
entresijos de la asesina siniestralidad laboral, o en el exquisito tejido del
ostracismo social y político contemporáneo. Cuando la fantasía de las clases
medias se derrumba, cuando el huevo de la serpiente late con fuerza presagiando
fascismos de nuevo tipo, la literatura no puede ser lujo o capital cultural de
las nuevas generaciones de “neutrales”. “No
perdería lo mejor de mi vida intentando escribir novelas si se tratase sólo de
un juego, de tejer un bordado de ganchillo verbal utilizando los hilos de un
género que otros manejaron antes que yo”, apuntó con maestría Rafael
Chirbes. Sobra costumbrismo y solipsismo de la experiencia, y falta literatura
de la conciencia y de la resistencia.
Pero para que esa literatura sea incisiva ha de ser buena
literatura, hecha, como escribió Maiakovski, con “palabras nuevas, expresivas y comprensibles para todos”. No basta
con que sea plenamente consciente de su circunstancia social, política y
económica, además ha de iluminarla con palabras frescas y significativas. No
simple discurso o reflejo estático de la realidad, sino distorsión artística
que alumbre, capacidad dialéctica para articular determinaciones y
contradicciones, construcción de personajes en transformación.
Komatsu es un buen ejemplo de esa combinación de literatura
civil e ingenio narrativo. El relato nos presenta de una forma novedosa la
relación compleja entre derrotas cotidianas y militancia política. En modo
alguno resulta una ingenua exaltación del activismo, sino una trama que nos
invita a reflexionar sobre la sinceridad, los obstáculos y los límites del
antagonismo político. El segundo y último capítulo es una magnífica muestra de
esta habilidad para esquivar la simplificación y el maniqueísmo. Han pasado
algunos años y nuestros protagonistas, Victoria y Santiago, tras la dura
experiencia en las obras de la M-30 que ha fundado su relación, han acabado
recalando en el pueblo de los padres de él. Victoria es ahora la arquitecta de
la mancomunidad de municipios y Santiago sigue trabajando con una máquina excavadora,
aunque en condiciones más precarias. Victoria “tiene que lograr que su marido la acompañe en la aventura de dejarse
llevar por el sueño y tratar de criar al niño con la felicidad que es posible
aquí y ahora“ (…) “Las amistades del
pueblo marcan el camino, lo mismo que la televisión, la radio, los periódicos,
la escuela, las fiestas, las vacaciones en la playa, las navidades, las compras
en el centro comercial cercano, la normalidad apabullante, somnífera, a la que
tiene derecho. Sí, tenemos derecho a una vida normal, proclama Victoria”.
Mestre, que conoce bien el paño del cernido caciquismo en los
pueblos pequeños, nos baja de la nube épica a la cruda y prosaica fábrica de
resignación. Del romance revolucionario a lo Benedetti (“en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos”) a la
reabsorción en el sistema por la vía familiar y comunitaria. Sí, somos vínculo,
somos mucho más que dos, pero el lazo no sólo une, también ata. “Josep, ven aquí, son tus hijos”, le
grita la mujer del anarquista que protagoniza la película La ciudad quemada,
magnífica descripción de la Semana Trágica de Barcelona, cuando el insurrecto,
escopeta en mano, se dispone a incorporarse con sus compañeros a las barricadas.
“Vete. Tuyos son también. Y ya está bien
con la mierda de los hijos”, le contesta él.
Casi todo conspira para que nos rindamos. Rodeados por las
reconvenciones familiares, la atmósfera del corporativismo o los múltiples
mecanismos de control social, tan bien descritos en el relato, estamos a punto
de asumir la imposibilidad o improcedencia de seguir luchando.… El cacique o el
encargado, tan atento a nuestras flaquezas, a nuestros cotidianos talones de
Aquiles, nos aliviará el tránsito en la adaptación a otra actitud más sensata y
responsable: “Yo quiero gente como tú en
mis equipos de dirección, gente con corazón y con agallas, y creo que pronto
podré ofrecerte algo a lo que no te podrás negar”; y la familia o los
amigos, tan pendientes de ponderarnos las pequeñas virtudes, la prudencia, la
moderación o la autocontención, también nos animarán a componer el nuevo
compromiso. “Es sano tener aspiraciones
revolucionarias cuando se está descubriendo el mundo”, le dice Rocabruna,
un amigo de la familia, a Victoria, en el momento de las primeras dudas. Sí, ya
se sabe, el que no es comunista a los veinte años no tiene corazón, el que lo
sigue siendo a los cuarenta, no tiene cabeza… El autor nos muestra con maestría
la complejidad del sistema de dominación, su capacidad de atracción y
persuasión.
Un ejército de resignadores va alicatando nuestra renuncia. Hasta
que llega el día en que no hace falta que nadie nos vigile, porque ya somos
nosotros los que nos encargamos de auto-vigilarnos y, de paso, vigilar que otros
ingenuos levantiscos acepten la oferta del mundo apacible e hipócrita de la
clase media. Santiago y Victoria parecen ya casi atrapados, entre las
precariedades del trabajo y la dulce atmósfera de rendición. Pero sobrevive en
ellos una inquietud elemental, una “patología de desadaptación social”, una
conciencia sobre la injusticia y mentira que encierra el vistoso plato único de
la felicidad posmoderna. Ante los ojos de nuestros protagonistas, se produce una
nueva tropelía, una recalificación tramposa de terrenos. Y entonces saltará
otra vez el imprevisible dispositivo del coraje.
Cabría objetar que la resolución de la novela parece muy
deudora de la necesidad de un bello final militante. La realidad no se deja
agujerear fácilmente, y menos aún excavar. Pero quizás es únicamente ahí, en la
fidelidad al acontecimiento militante, en el excedente utópico no integrable
por el sistema, en la renovación del vínculo de lucha con otros, en la pugna
frente al poder y frente a nuestra propia rutina, donde pueden abrirse las
grietas de la esperanza.
Manuel Cañada
5 de mayo de 2012
Los nadies, de Eduardo Galeano
Sueñan
las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de
pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que
llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer,
ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena
suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano
izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando
de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata
20 de abril de 2012
Escribe sobre la Renta Básica
Un grupo de compañer@s de la ILP por la Renta Básica en Extremadura estamos promoviendo la participación en el próximo número de Cuadernos de Renta Básica. Reproducimos a continuación los requisitos de la convocatoria:
PROYECTO “PEQUEÑOS SUEÑOS DIURNOS”:
“EL DEBATE SOCIAL SOBRE LA ILP POR LA RB EN EXTREMADURA”.
Convocatorias abiertas:
- Para el próximo número monográfico de la revista Cuadernos
de Renta Básica.
Envío de reflexiones al mail:
franco@unex.es o latrastiendalibre@gmail.com
Fecha límite: 30 de abril de
2012. Extensión: 1 ó 2 páginas.
- Para la web de la ILP por la RB en Extremadura y páginas afines
(La Trastienda, Renta Básica Cáceres…). Sin fecha límite. Extensión libre.
Tipos de contribuciones:
a)
Reflexión filosófico-ética o científico-técnica sobre la RB y/o
sobre su relación con otras propuestas y problemáticas: 0,7%, comercio justo,
cooperación al desarrollo, decrecimiento, reparto del trabajo, crisis del
capitalismo, pobreza y exclusión social, paro y precariedad laboral, etc.
b) Aportación
creativa: Texto en el que uno sueña cómo sería el mundo
si existiera el derecho a la RB, ventajas con respecto al sistema
actual, posibles desventajas, etc. En la medida de lo posible
con un tono crítico, constructivo y positivo.
En definitiva, se trata de una reflexión colectiva sobre el futuro que
soñamos.
Para situarnos podemos leer
alguno de los documentos de la web www.rentabasica.net
A partir de los trabajos y
reflexiones sobre renta básica nos atrevemos a imaginar y soñar un mundo
diferente. Algunas sugerencias para orientar la reflexión:
Escribimos individual o colectivamente en unas pocas líneas…
-
cómo soñamos que sería nuestro día a día
-
qué ventajas ganaríamos con respecto a la situación
actual
-
qué nuevas dificultades intuimos que tendremos que
afrontar
-
qué nuevos valores se desarrollarían
-
qué alianzas sociales son necesarias para que la
propuesta se abra camino
-
qué contradicciones introduce en el sistema actual
-
cómo sería la nueva sociedad postcapitalista
4 de abril de 2012
El Cabrero, El Canto de la sierra (vetada en las cadenas españolas)
Esta película (documental) fue rodada en el año 1988 por una productora francesa con colaboración de una cadena de TV. Obtuvo el Premio Especial de la Crítica en el prestigioso Festival de la Rose d'Or de Montreux, fue emitido por cadenas de 43 países de 5 continentes. Canal Plus Francia compró luego los derecho y en Francia puede que haya sido emitida esta cinta más de 10 veces...
Se le propuso a todas las cadenas que existían en España entonces y la rechazaron. En CANAL SUR, dijeron que NO ENCAJABA EN LA PROGRAMACIÓN.... Ahora podéis comprobar, hasta qué punto nuestro Cabrero ha sido vetado durante toda su carrera. ¿Os imagináis que esta cinta fuera sobre cualquier otra de las figuras del cante?...
25 de marzo de 2012
Novecento: lecciones para la Huelga General del 29M
Primera lección: la crisis en el capitalismo. "Cuando la cosecha es doble no nos da paga doble"... "Tienes las orejas muy grandes"...
Segunda lección: importancia de la unidad obrera. "¿Os atrevéis a llegar hasta el fondo?" "Sí, ahora tenemos la Liga".
Tercera lección: resistencia frente al capitalismo salvaje (y al fascismo). "Pedimos trabajo y nos mandan a los guardias". "Esa asquerosa ley está siempre de parte de los patronos, siempre les protege a ellos". "De aquí no pasaréis..."
Segunda lección: importancia de la unidad obrera. "¿Os atrevéis a llegar hasta el fondo?" "Sí, ahora tenemos la Liga".
Tercera lección: resistencia frente al capitalismo salvaje (y al fascismo). "Pedimos trabajo y nos mandan a los guardias". "Esa asquerosa ley está siempre de parte de los patronos, siempre les protege a ellos". "De aquí no pasaréis..."
Libro de Juan Andrade: El PCE y el PSOE en (la) transición
Ha salido a la venta el libro "El PCE y el PSOE en (la) transición", de Juan Andrade, nuestro compañero de La Trastienda. Damos desde aquí la enhorabuena a Juan y animamos a todas las personas a su lectura. Estamos seguro de que el libro será, como sus intervenciones y elaboraciones anteriores, otra joya más de rigor y lucidez. El libro será presentado próximamente en Mérida. Os informaremos puntualmente de la convocatoria.
Reproducimos a continuación la portada y contraportada del libro.
30 de enero de 2012
DANIEL CASADO- EN LA PRESENTACION DEL LIBRO "LA HUELGA MAS LARGA"
La huelga más larga
Asamblea de yeseros y escayolistas de Badajoz
Manolo Cañada, Joaquín Vega
Manolo Cañada, Joaquín Vega
Con “La huelga más larga” Manolo Cañada ha querido, en primer lugar, honrar la memoria de Joaquín Vega, fallecido en 2010, y con ella la de todos y cada uno de los que participaron en la revuelta; y lo hace recuperando el aliento incansable del compañero desaparecido, perpetuando su lucha para que el río del olvido no se lleve la memoria de aquel esfuerzo compartido, tras años, décadas ya, de precariedad y represión.
Hoy Manolo nos entrega en forma de ensayo, esto es, a la luz reposada de la reflexión y con los argumentos bien templados, la crónica exhaustiva, reveladora y emocionante de uno de los procesos de lucha y desacato más extraordinarios vividos en Extremadura: la huelga de los yeseros y escayolistas que, entre 1988 y 1989, consiguió detener por unos meses el turbio cauce de la precariedad laboral en el sector de la construcción.
Nos encontramos, como iremos viendo, ante el relato cronológico y detallado de un acontecimiento no por extraordinario o infrecuente menos natural; yo diría que plenamente vigente, tal y como estamos viendo y padeciendo tras el estallido de la burbuja inmobiliaria que parece haber volatilizado de golpe ese espejismo llamado “estado del bienestar”.
Con “La huelga más larga” Manolo Cañada ha querido, en primer lugar, honrar la memoria de Joaquín Vega, fallecido en 2010, y con ella la de todos y cada uno de los que participaron en la revuelta; y lo hace recuperando el aliento incansable del compañero desaparecido, perpetuando su lucha para que el río del olvido no se lleve la memoria de aquel esfuerzo compartido, tras años, décadas ya, de precariedad y represión.
Hoy Manolo nos entrega en forma de ensayo, esto es, a la luz reposada de la reflexión y con los argumentos bien templados, la crónica exhaustiva, reveladora y emocionante de uno de los procesos de lucha y desacato más extraordinarios vividos en Extremadura: la huelga de los yeseros y escayolistas que, entre 1988 y 1989, consiguió detener por unos meses el turbio cauce de la precariedad laboral en el sector de la construcción.
Nos encontramos, como iremos viendo, ante el relato cronológico y detallado de un acontecimiento no por extraordinario o infrecuente menos natural; yo diría que plenamente vigente, tal y como estamos viendo y padeciendo tras el estallido de la burbuja inmobiliaria que parece haber volatilizado de golpe ese espejismo llamado “estado del bienestar”.
Para extraer las razones del desacato y la movilización obrera, Manolo nos introduce de manera espléndida en la trastienda de la Historia. Para ello, nos hace mirar en torno a las calles, parques y avenidas de nuestras ciudades donde aún reposa, con sus nombres ilustres, la memoria de los vencedores. En cambio, resulta desoladora la invisibilidad de sus verdaderos protagonistas, “una muchedumbre de secundarios y, detrás o a través de ellos, la multitud anónima e hirviente de sucesos, destinos, movimientos y vicisitudes…” que dan lugar a esa Historia homologada en las enciclopedias, tan alejada por tanto de la verdadera intrahistoria de los hechos acontecidos.
Entre el espanto y la ternura, el lector que se asome a estas páginas irá desenliando la madeja que conduce de la precariedad a la indignación, del abuso a la toma de consciencia y la respuesta organizada por parte de un sector que quisiéramos reflejo de toda la clase obrera. Pero es indispensable recordar –y Manolo se encarga de ello- las condiciones tan adversas que soporta este sector específico de la construcción -el de los yeseros y los escayolistas- dentro de un marco profesional asentado sobre la base del trabajo a destajo, la inseguridad laboral, la eventualidad, la subcontratación, irregularidades de toda índole y, por si todo esto fuera poco, regentado por piratas salariales, “mercenarios del metro cuadrado” –en palabras de Manolo- llamados, no por casualidad, pistoleros.
“Detrás de la fortuna, el crimen”, la frase de Balzac tan repetida a lo largo de toda la narración, arrastrará al lector a los precedentes sociales que desencadenarán la huelga en el verano de 1988: un mapa humano y geográfico que se forja en los barrios obreros de Badajoz (Las Ochocientas, Suerte de Saavedra, Cerro de Reyes, San Roque…) con toda la crudeza de su realidad social de fondo: la droga, el paro, la miseria… los signos de la marginación.
Sobre este escenario, se asientan las bases que llevarán a la huelga a más de 300 yeseros de toda la provincia, con el 100% del sector paralizado en la capital pacense. Un pulso que durará 5 meses. Multitud de historias personales, familiares y profesionales que nos permiten realizar un seguimiento pormenorizado de aquellas jornadas de desobediencia y lucha, hombro con hombro, en la calle, en el andamio, en la grúa… Tal es la fuerza de los débiles, en acertada expresión de Pablo Guerrero.
Por nuestra parte, recuperar la memoria de esa lucha no es ningún ejercicio de nostalgia sino el necesario abastecimiento de verdad intemporal, de experiencia transmitida, de coraje y de esperanza con que afrontar la época que hoy vivimos, desmontado ya el milagro socioeconómico, cuando la fiebre del ladrillo ha devenido en un coma inducido por los mismos que hasta hace unos años se han estado haciendo de oro, mientras la gran burbuja económica ha estallado en el incierto cielo de los derechos sociales.
Y es que, como bien señala el libro, “el pasado no sólo sigue siendo impredecible” –paradoja que podríamos pensar ya superada- sino que, antes al contrario, está constantemente ligado a nuestro presente, pues el pasado, escurridizo a la verdad de los hechos, se configura siempre de la mano de los vencedores.
Así, volviendo una y otra vez la mirada hacia atrás como el Angelus novus de Paul Klee que tanto inspiró a Benjamin, Manolo ha elaborado un magnífico análisis que nos hace mirar atrás para tomar consciencia del camino recorrido por otros antes que nosotros y aprender a encarar nuestro presente. El horizonte actual no puede ser, ciertamente, más desolador: contemplamos estupefactos, al igual que el ángel de Klee, la fuerza irreversible del progreso y la desigualdad de derechos; el alto precio de la libertad y la sobreoferta consumista; las mentiras de nuestra época y el coste en vidas tangibles del llamado “estado del bienestar”. Pero todo tiempo encuentra su respuesta. Libros como el que hoy presentamos aportan la munición necesaria para que el lector inteligente extraiga sus propias conclusiones y elija su trinchera. Comprobará que tras la lectura de “La huelga más larga” uno se siente acompañado, empujado por el dolor y la rabia de los otros.
No en vano, para iluminar las luces y las sombras de aquella extraordinaria vivencia de la que él mismo fue testigo directo, Manolo ha convocado en estas páginas a una nutrida cuadrilla de filósofos, analistas, músicos, cineastas, poetas... Así, bajo el magisterio de Walter Benjamin, maestro de largo recorrido, autoridad indispensable para entender mejor las argucias y amenazas de nuestra época, se deslizan por estas páginas citas y versos de autores como José Saramago, Rodolfo Walsh, Nieztsche, Rafael Alberti, Mario Benedetti, César Vallejo, Roque Dalton, Antonio Orihuela, Jorge Riechmann, Antonio Gamoneda, Antonio Gramsci, José Emilio Pacheco, Bertold Brecht, Simone Weil, Rafael Chirbes, César Reyes, Bambino, Porrina de Badajoz, El Cabrero, José Menese… El libro está cuajado de citas y referencias cruzadas, de ángulos imprevistos que arrojan nueva luz con su reflexión, su indignación o su dolor a la asombrosa narración de los hechos que Manolo ha ido urdiendo con amorosa paciencia.
No podía ser de otro modo tratándose de alguien que a lo largo de su trayectoria en la política, frente al habitual lenguaje manoseado y huero del debate parlamentario, oponía con lucidez y templanza, en el núcleo mismo del discurso ideológico, citas y versos de poetas y pensadores como los antes citados, fieles testigos del escarnio y la incomprensión, pero también, y sobre todo, compañeros leales en la aventura que supone llegar a pensar por uno mismo.
Por todo esto y mucho más: gracias, Manolo.
5 de enero de 2012
"LA HUELGA MAS LARGA"
Con placer os invito a leer el prologo de un libro que se ha publicado recientemente, "nos acompañamos" en la tozuda idea de contar, militar, luchar, construír espacios, caminos, sueños, utopías, razones y por que ??? es necesario destruír definitivamente el mundo de los triunfadores que nos llevan al fracaso de la humanidad toda.
Manuel Cañada Porra, es el autor de este libro, el recolector imprescindible de los relatos de Joaquín ( que conocí atreves de Manolo y juro que lo ví, aunque ya no esta en este planeta), como siempre sucede o como pocas veces, tuve esa suerte de encontrarle en el camino de la resistencia y algunas cosas (que serán juntadas en la dialectica de la lucha y rescatadas para seguir luchando) fuimos capaces de producir para que no se crean "esos" que no lo seguiremos intentando y entonces,el planeta soñado no es,no sera posible, no es posible sin las nadies:

http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/2886-manolo-ca%C3%B1ada-fragmento-de-su-libro-%E2%80%9Cla-huelga-m%C3%A1s-larga%E2%80%9D-cap-1-las-esquinas-con-sus-nombres-ni-reyes-ni-roques-ni-santos-ni-frailes.html
Manuel Cañada Porra, es el autor de este libro, el recolector imprescindible de los relatos de Joaquín ( que conocí atreves de Manolo y juro que lo ví, aunque ya no esta en este planeta), como siempre sucede o como pocas veces, tuve esa suerte de encontrarle en el camino de la resistencia y algunas cosas (que serán juntadas en la dialectica de la lucha y rescatadas para seguir luchando) fuimos capaces de producir para que no se crean "esos" que no lo seguiremos intentando y entonces,el planeta soñado no es,no sera posible, no es posible sin las nadies:
http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/2886-manolo-ca%C3%B1ada-fragmento-de-su-libro-%E2%80%9Cla-huelga-m%C3%A1s-larga%E2%80%9D-cap-1-las-esquinas-con-sus-nombres-ni-reyes-ni-roques-ni-santos-ni-frailes.html
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