30 de agosto de 2011

El insoportable error del 0,4%

August 26, 2011
 
La reforma de la constitución que se pretende hacer es un error tanto de forma como de fondo. Esta entrada pretende mostrar que limitar el déficit estructural del país al 0,4% mediante una ley orgánica también es una política radicalmente aberrante para una economía avanzada.
Este gráfico muestra el déficit estructural de los países del G-7 desde 1993 e incluye una proyección hasta el 2012.
Fuente: OECD
Como se puede ver, un déficit estructural superior al 0,4% es habitual. De hecho, en 20 años ni Francia, ni Italia, ni Japón han logrado un déficit inferior. Alemania, quien modificó su constitución al respecto, solo ha tenido un déficit estructural inferior al 0,4% un año de los últimos 20; los Estados Unidos lo ha tenido tres años, el Reino Unido cuatro, y Canadá destaca con doce años de un déficit estructural inferior al 0,4%. Logicamente, en 20 años, ni la zona euro ni el OCDE en su conjunto tuvieron un déficit estructural inferior al 0,4% ni un solo año. Una dato demoledor a este respecto.
Este gráfico muestra el déficit estructural de España durante los mismos años:

Fuente: OECD
España, por su parte, ya superó ese objetivo cinco veces en 20 años, batiendo a todos los países del G-7 salvo Canadá. Por lo tanto, pretender que España fije un limite de gasto para generar confianza es totalmente incoherente. Además, quien se preocupa por la carga de la deuda se acordará que la carga depende de otros factores relevantes, como el crecimiento del país y los tipos de interes.
El concepto del déficit estructural por si mismo tiene poco sentido macroeconomico, señala Nick Rowe, y abre la puerta al malabarismo contable. Un limite de 0,4% es arbitrario a la vez que dinamita la política fiscal, como explica Josep Borrell. La experiencia de las economías avanzadas muestra que es un objetivo irreal y contraproducente. 
Los actores implicados (gobierno y principal partido de la oposición) en esta reforma tan insensata se acabarán arrepintiendo de ella.

29 de agosto de 2011

La Reforma de la Negociación colectiva. (CNT-AIT)

Análisis de la nueva Reforma de la Negociación colectiva. Un nuevo ataque a los derechos de los trabajadores / CNT AIT




i
Quantcast
La actual Reforma de la Negociación Colectiva hay que enmarcarla dentro de la estrategia permanente de la elite financiera y económica para desmantelar progresivamente los derechos laborales y sociales de los trabajadores.

Después de la dura Reforma laboral aprobada en septiembre de 2010, el Gobierno, la Patronal y los sindicatos CCOO y UGT firmaron en Febrero de 2011 el ASE (Acuerdo Social y Económico). En este nuevo pacto social se contemplaban tres ejes fundamentales: por una parte, la Reforma del Sistema Público de Pensiones que se ha materializado en la ley de adecuación, actualización y modernización de la Seguridad Social que quedó definitivamente aprobada el pasado mes de Julio y entrará en vigor el 1 de Enero de 2013. En segundo lugar, la Reforma de las políticas activas de Empleo que se tradujo en el RD 3/2011 y por último, la Reforma de la Negociación Colectiva aprobada por el Real Decreto 7/2011 de 10 de Junio.

Tras varios meses de negociación entre los sindicatos oficiales y la patronal y cuando prácticamente existía ya un preacuerdo en el que CCOO y UGT habían aceptado la casi totalidad de las demandas empresariales, la CEOE escenificó la ruptura del proceso negociador convencida de que el Decreto que dictara el Gobierno sería aún más favorable para sus intereses que lo acordado con los sindicatos en la mesa de negociación.
Finalmente, así fue. El 11 de Junio el BOE publicaba el Real Decreto 7/2011 de 10 de junio de medidas urgentes para la reforma de la negociación colectiva. Un decreto que el gobierno ha querido presentar como “urgente” y “equilibrado” y que pretende, según ellos, adaptar la negociación colectiva a la realidad cambiante de las empresas, dinamizar y flexibilizar las relaciones laborales de nuestras empresas para lograr que nuestra economía sea más competitiva y genere más empleo.

La realidad es que está Reforma multiplica el descomunal desequilibrio a favor de los empresarios que existe en el actual marco de relaciones laborales en este país. En modo alguno era necesaria, ni mucho menos urgente, pero se ha hecho por imposición de eso que ellos llaman los “mercados”, teniendo unos claros beneficiarios que son los empresarios y unos damnificados que somos el conjunto de los trabajadores.


Attachment Tamaño
La reforma de la negociación colectiva (castellano) 1.18 MB
La reforma de la negociació col·lectiva (catalá) 1.04 MB
Estatuto de los trabajadores. Cuadro comparativo sobre las modificaciones realizadas por el decreto ley 7/2011 101.01 KB
Estatut dels treballadors. Quadre comparatiu sobre les modificacions realitzades pel decret llei 7-2011

Zapatero: el último salto mortal de un zascandil postmoderno


Antoni Domènech · G. Buster 
 
29/08/11
 

Ha sido de ver y no creer: al candidato socialista Rubalcaba se le ha quedado, cosa rarísima, cara de tonto. La inopinada decisión del presidente socialista Zapatero de proceder a una "reforma constitucional" para fijar un tope al déficit público pilló a casi todo el mundo por sorpresa. No al conservador Rajoy, que además de previamente avisado por el jefe del gobierno, conocía la existencia de una carta del presidente del BCE, Trichet. En la carta, Trichet, con la inestimable colaboración del gobernador del Banco de España, del exministro de economía Solbes –muy activo últimamente— y aun de la actual ministra, Elena Salgado, exigía a Zapatero ésta y otras medidas (como el fin de la "ultraactividad" en la negociación colectiva, o la prórroga prácticamente indefinida en los plazos de los contratos laborales temporales) a trueque de la compra masiva de deuda soberana española e italiana en los mercados financieros secundarios. En el debate parlamentario, además de recordar que esa iniciativa la propusieron los conservadores del PP hace un año frente a la  displicente oposición del entonces ministro Rubalcaba, Rajoy logró, con redoblado recochineo, poner en aprietos a Zapatero: ¿Había o no había carta de Trichet de por medio? No hubo respuesta…

La iniciativa de reforma constitucional no podía ser más inoportuna. Primero, porque los "mercados" hace semanas que han comprendido ya que las amenazas más importantes para la eurozona vienen precisamente de las políticas procíclicas de austeridad aplicadas por la elite política europea. Segundo, porque casi todo el mundo –¡hasta los editorialistas de El País!— ha comprendido ya que el verdadero problema de la eurozona es su pésimo diseño institucional –singularmente, la inexistencia de una autoridad fiscal—, no la deuda pública de los PIIGS. Y tercero, porque cualquier posibilidad electoral del centro, del centroizquierda y de la izquierda en España pasa por librarse del suicida corsé de austeridad fiscal procíclica impuesto por la incompetente troika dirigente (BCE, FMI, Comisión Europea) al conjunto de la UE y por insistir políticamente, en cambio, en la perentoria necesidad de un rediseño radical de la arquitectura institucional del continente.

El contenido de la "reforma constitucional" propuesta por procedimiento de sumarísima urgencia es acaso lo de menos: por técnicamente impertinente, es seguramente irrelevante. Los plazos manejados para su entrada en vigor (2018-2020) hacen de esa reforma incluso algo ridículo: con la que está cayendo y la que va a caer, ¿quién quita que no caiga antes la Unión Europea? Pero su dimensión simbólica es demoledora: luego de suicidarse políticamente el 10 de mayo de 2010, Zapatero parece dispuesto a hundir también cualquier perspectiva de mínima recuperación electoral del PSOE y del candidato Rubalcaba, viejo zorro ahora atrapado en cepo.
¿Piensa el zombie político Zapatero más en su futuro personal que en ninguna otra cosa, y desde luego más que en el futuro político de su propio partido? Lo cierto es que España es un país con grandes posibilidades para los políticos retirados. Las puertas giratorias entre el mundo de la política y el de los negocios son aquí anchas, veloces y venturosas. No hace falta hablar de los expresidentes González (grupo Slim) y Aznar (grupo Murdoch). Josu Jon Imaz es ahora presidente de Petronor. El exministro de agricultura Luis Atienza, presidente de la Red Eléctrica Española. El exministro de Asuntos Exteriores Josep Piqué, presidente de la aerolínea Vueling. El exministro de economía de Zapatero Pedro Solbes, en Enel, propietaria de Endesa, y en el banco británico Barclay. El exministro de economía Carlos Solchaga,  presidente de la Fundación Euroaméricas. El exministro de sanidad Julián García Vargas es ahora un hombre estrechamente vinculado a la Big Pharma. Rafael Domènech, antiguo subdirector de la Oficina Económica de Moncloa con Zapatero, es ahora economista jefe del BBVA para el área de España y Europa. Y por terminar en algún sitio: David Taguas pasó sin mediaciones de dirigir la Oficina Económica del presidente Zapatero y de ser miembro de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos del Gobierno a presidente de SEOPAN, el lobby más importante la patronal inmobiliaria (la que alentó la burbuja que ha terminad por hundir a la economía española). 

Zapatero era en 2002 un insignificante diputado de provincias, tan disciplinado como mudo parlamentariamente durante años, cuando contra todo pronóstico llegó a hacerse con la secretaria general de un PSOE todavía destrozado por los escándalos de corrupción y terrorismo de Estado del final del felipismo social-liberal. Cuando, también contra todo pronóstico, llegó en 2004 a la presidencia del gobierno del Reino de España, lo que los mortales comunes podían conocer del ideario político de Zapatero se reducía prácticamente a esta asombrosa profesión de fe relativista postmoderna, digna de Forrest Gamp:
"Ideología significa idea lógica y en política no hay ideas lógicas, hay ideas sujetas a debate que se aceptan en un proceso deliberativo, pero nunca por la evidencia de una deducción lógica (…) Si en política no sirve la lógica, es decir, si en el dominio de la organización de la convivencia no resultan válidos ni el método inductivo ni el método deductivo, sino tan sólo la discusión sobre diferentes opciones sin hilo conductor alguno que oriente las premisas y los objetivos, entonces todo es posible y aceptable, dado que carecemos de principios, de valores y de argumentos racionales que nos guíen en la resolución de los problemas". [Prólogo a Jordi Sevilla: De nuevo, socialismo, Barcelona,  editorial Crítica, 2002]
El autor del libro prologado, el economista Jordi Sevilla, es quien, como se recordará, tenía que enseñarle al candidato Zapatero "economía en dos tardes". De economía sigue sin haber aprendido una palabra. Tal vez haya aprendido, sí, a hacer negocios personales. Tan o más relevante que eso parece, empero, su curriculum de frívolo zascandil invertebrado, complacientemente dispuesto a dejarse agitar por los vientos sociales y políticos de la hora. Ganó sus primeras elecciones aupado por la hora del notable movimiento social generado en España por la oposición al "trío de las Azores" y de la mano, entre otros, de unos sindicatos obreros que habían mostrado una creciente oposición a la política del Gobierno Aznar. En su primer mandato, Zapatero se presentó como un demócrata radical, dispuesto a ampliar derechos en todas las direcciones imaginables: derechos sociales, derechos nacionales, derechos civiles; incluso sugirió un compromiso con una ley electoral más democrática, menos discriminatoria con la izquierda. En su segundo mandato, y arrastrado por la feroz ofensiva contrarreformadora que ha seguido al desplome del capitalismo financiarizado en septiembre de 2008, hemos asistido a una progresiva y sistemática embestida contra todos esos derechos, y en general, contra el sentido común de la izquierda y del centroizquierda social. La guinda la ha puesto ahora, con la propuesta de nada menos que "reforma constitucional" que pretende aprobar por procedimiento parlamentario de urgencia, evitando –con la refocilada complicidad del PP— su ratificación popular en referéndum.
En los próximos días sabremos si el grueso de su partido, el PSOE, se resigna agónicamente a un descalabro electoral sin precedentes el próximo 20 de noviembre, o si hay en ese partido todavía voces mínimamente acordes con el sentir de la izquierda social, señaladamente, los sindicatos obreros y el Movimiento del 15 M.

Antoni Domènech es el editor general de SinPermiso. Gustavo Búster es miembro del Comité de Redacción de SinPermiso.

28 de agosto de 2011

El ejemplo de Chile

(Y EL PARALELISMO O SIMILITUD, CON TODOS LOS PUEBLOS EMPOBRECIDOS O QUE SE ESTAN ENPOBRECIENDO Y SIEMPRE IGUAL SUFRIENDO LAS MISMAS PERSONAS. Redaccion de la trastienda )
Cuando los sindicatos de un país se unen a los jóvenes estudiantes que llevan luchando más de tres meses para defender un sistema de educación público y gratuito para todos, y se consigue una huelga general contra los planes del gobierno que quiere entregar este campo a las iniciativas privadas que ven un negocio en las escuelas de pago y la gestión de créditos privados que sustituyan a las becas estatales, hay que admirarse y solidarizarse. Publicamos aquí un artículo con el rresumen de ese conflicto que escribió Pedro Echevarría.

¡Viva el pueblo chileno que lucha contra el gobierno represor, pro empresarial y pinochetista!

Por Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info, Viernes 26 de agosto 2011)
1. Ayer, más de 350 personas fueron detenidas y casi 40 resultaron lesionadas, entre ellas 19 policías, en la primera jornada del paro nacional de actividades en Chile convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) apoyado por los estudiantes y profesores chilenos que llevan adelante una movilización desde hace tres meses en rechazo a la privatización de la educación. Seis estudiantes en huelga de hambre desde hace más de un mes en rechazo a la privatización de la educación impulsada por el gobierno del presidente derechista Sebastián Piñera, depusieron su protesta, ante la precariedad de su salud. Y son estudiantes de secundaria de entre 14 y 17 años con un magnífico nivel de conciencia que los mexicanos envidiamos. Por ello se puede decir que los chilenos ponen el ejemplo.

2. Entre las peticiones destacan:
  • a) la eliminación de la banca privada en el sistema de créditos para financiar la educación superior;
  • b) el fin de la obtención de utilidades por parte de las universidades privadas (prohibido por ley pero burlado a través de resquicios)
  • c) garantizar la calidad de la educación pública;
  • d) educación como derecho social universal, no como bien de consumo.
El gobierno ha respondido con evasivas diciendo que las demandas están contempladas. Los estudiantes han rechazado todas las propuestas del gobierno por considerarlas “insuficientes”, sumando ya casi tres meses de movilizaciones para exigir un sistema de educación gratuito y de calidad para todos quienes no puedan pagarlo. El gobierno pro empresarial, en vez de resolver las demandas, se ha dedicado a amenazar y a reprimir con más violencia a los estudiantes y trabajadores

3. El amplio pliego de peticiones va desde una reforma a la Constitución y un cambio en el Código del Trabajo hasta la rebaja de los impuestos a los combustibles; los convocantes a la huelga nacional de 48 horas semiparalizaron el país, con oficinas públicas y parte del comercio cerrados, limitaciones en el transporte, barricadas en avenidas de las principales ciudades y choques con la policía. El presidente Piñera -derechista continuador del pinochetismo, así como de cuatro gobiernos de la llamada “concertación” que resultó un fracaso, está muy preocupado, pero sus respuestas –como gobierno derechista- han sido de terquedad y de mayor represión. Desde México resulta más difícil prever lo que sucederá, pero no podemos dejar de reconocer que el pueblo chileno tiene mucho que enseñar hoy a los mexicanos que aún duermen una larga siesta.

4. Muy diferente a lo que ha sucedido en México con sus partidos y presidentes: largo gobierno del PRI de 70 años y 11 de años de gobiernos del PAN, que no ha sido otra cosa que la continuidad de gobiernos corruptos y empresariales, en Chile ha habido más cambios y la participación política de la población mucho más activa. El Chile de los sesenta concluye con los gobiernos derechistas de la llamada “democracia cristiana” encabezada por el viejo Frei Montalva; luego llega un gobierno de izquierda de la Unidad Popular encabezada por Salvador Allende; en 1973 –mediante un golpe de Estado- se hace cargo del gobierno el fascista Pinochet y permanece en él hasta 1990. Los siguientes 20 años de gobiernos de la “concertación” (Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet) sólo prepararon el camino del regreso del pinochetista Piñera que tan mal a tratado a la población.

5. Sin embargo estos cambios: de democracia cristiana a unidad popular, luego a dictadura fascista han hecho más consciente y más experimentado al pueblo chileno; mucho más porque Chile es uno de los países de América que, junto con Argentina, Uruguay y Costa Rica, cuenta con altos niveles de escolaridad. Sin embargo no hay duda que mientras el presidente Piñera habla en televisión con amplia satisfacción por lo que dice ha hecho su gobierno -por ejemplo aquel rescate de mineros que lo puso como estrella en la pantalla de TV- en su cabeza planea de manera truculenta la forma de acabar con las grandes protestas estudiantiles y el Paro en las calles de Chile buscando reprimir toda forma de descontento con la acusación de “terrorismo”, así como terminar de someter a los indios mapuches que llevan décadas de lucha por su autonomía.

6. Enojado Piñera reta: “Lo de hoy día no es una marcha. Lo que se ha intentado es paralizar a nuestro país. (Se ha intentado) paralizar los hospitales, paralizar las escuelas, el transporte colectivo, el Metro, paralizar los puertos, los aeropuertos. ¿Qué ganamos con eso?”, insistió. Yo le quiero decir a los estudiantes y a los trabajadores que el Gobierno está perfectamente consciente de que tenemos muchos problemas, (pero) la mayoría de esos problemas los hemos heredado desde hace muchos años”, agregó. Y sigue la cantaleta de siempre:Lo que vivimos hoy es responsabilidad de los gobiernos anteriores, esa es la verdad. Por eso le pido a los partidos que apoyaron a los gobiernos anteriores y que en cierta forma –hoy con su participación abierta en el paro- son los que han generado estos problemas- que ahora nos ayuden no a agravar los problemas, sino que a solucionarlos”.


7. Si tuviéramos una coordinación estudiantil y de trabajadores a nivel de América Latina, desde ayer miércoles hubiésemos paralizado en solidaridad todas las universidades y tecnológicos en apoyo de los estudiantes y trabajadores chilenos. Pero estamos tan jodidos que los malditos gobiernos, sus ejércitos y policías sacian su sed enferma de maldad golpeando hasta a niños y mujeres que demuestran su dignidad saliendo a protestar en las calles. Si hasta los años 70 se aceptó la ciudadanía a los 21 años cumplidos, luego se redujo a los 18, lo seguro es que se reduzca a 15 años para poderlos golpear, encarcelar y matar con apoyo de la ley. Esperamos que los luchadores sociales chilenos logren la conquista de sus demandas haciendo retroceder a su gobierno fascista y que esos niños de secundaria se conviertan en un ejemplo de dignidad para América Latina.

27 de agosto de 2011

Estado de excepción: Violencia policial y golpe neoliberal

John Brown
Iohannes Maurus
 

Estamos asistiendo en las últimas semanas a un fuerte endurecimiento del régimen español. Este endurecimiento sucede a un intento de "seducción" del movimiento social identificado con las siglas 15M, por parte del gobierno de Zapatero y del flamante candidato Rubalcaba. Ese intento se ha traducido en un fracaso que responde a una imposibilidad: es imposible, en efecto, atender a las reivindicaciones de los jóvenes y menos jóvenes de las plazas y a la vez tranquilizar a los mercados que pretenden explícitamente saquear los bienes públicos y desvalorizar lo más posible la mercancía fuerza de trabajo. Ante esa imposibilidad manifiesta, las cosas se están poniendo claras. Ya no se trata de dialogar con quienes se oponen al régimen, ni siquiera de tolerarlos; ahora lo que se ensaya es la represión en la calle y el enrocamiento jurídico-constitucional. Los acontecimientos de Madrid en torno a la marcha laica y la visita del Papa, los episodios de violencia policial selectiva contra participantes notorios en el 15M han sido sólo el prólogo de un auténtico golpe de Estado legal: la consagración del equilibrio presupuestario como principio constitucional. Existe a pesar de las diferencias un parentesco entre la violencia policial desatada y la urgente reforma constitucional en ciernes: ambas se integran en la dimensión de la excepción propia del orden político y jurídico del Esrtado moderno.


La policía se nos presenta como una institución "normal" encargada de defender el orden público y de proteger a la ciudadanía frente a la violencia privada. Cuando somos víctimas o testigos de una agresión, solemos llamar a la policía. El problema es que la policía es también, con frecuencia, protagonista de agresiones contra personas. En ese caso, no tiene mucho sentido acudir a ella, pues quien te agrede no te va a proteger. Estas agresiones por parte de las fuerzas de orden público suelen considerarse "excesos" que contradicen la función "normal" de la policía y que a veces, cuando son demasiado evidentes, llegan incluso a sancionarse, aunque sin excesiva severidad. Sin embargo, esta consideración de la institución policial como un cuerpo normalmente destinado a proteger un interés general, que sólo ocasionalmente se desvía de su verdadera misión, es sumamente unilateral. Ignora el hecho de que la policía no se rige sólo por el principio de legalidad.


Una de las funciones de la policía, tal vez la que mejor la define, es el ejercicio de la violencia en nombre del mantenimiento del orden legal. El poder soberano, titular del monopolio de la violencia "legítima", delega en la policía como institución del Estado determinados aspectos del ejercicio de esta violencia. La policía es un poder "comisario", delegado, comisionado, una especie de dictadura comisaria permanente (cf. Carl Schmitt, Agamben). De la dictadura comisaria o delegación parcial del poder soberano procede el término "comisario de policía. La policía, al igual que el poder soberano que le otorga su mandato, actúa siempre dentro y fuera de la ley. Se afirma así que la policía defiende la ley, pero, en realidad, lo que defiende es un determinado orden social normal del que el ordenamiento jurídico es sólo una expresión parcial y mistificada. En el derecho, las relaciones sociales reales se reinterpretan en términos de un tejido abstracto de relaciones entre sujetos libres y objetos, de relaciones entre personas y de personas con cosas. La policía se sitúa formalmente en el plano del derecho, pero su función es restablecer las relaciones sociales reales, el orden social basado en la dominación y el poder de clase. Esto es lo que explica su doble inscripción en el derecho y en la realidad sancionada por los estatutos que la constituyen como institución o aparato de Estado y que, como ocurre en el caso de toda dictadura comisaria, le otorgan un mandato muy poco definido en cuanto a los fines, un mandato que se expresa en términos de derecho -defensa del orden legal-, pero que ciertamente va más allá del derecho. Los abusos policiales no son así una anomalía en el funcionamiento de la institución, sino uno de los aspectos esenciales de esta: su constante atravesamiento del orden jurídico en dirección de la realidad de las relaciones sociales.

En las últimas semanas, hemos podido ser testigos de esa posición excepcional de la policía como institución, viendo como en Madrid las fuerzas policiales desataron su violencia contra ciudadanos aislados e indefensos y que no suponían la más mínima amenaza, so pretexto de disolver una "concentración ilegal". El objetivo real de esta intervención, más allá de su objetivo declarado era intimidar a participantes conocidos en el movimiento 15M. De ese modo, se procuraba restablecer, no sólo el principio de "legalidad", sino sobre todo el orden y la obediencia. Quien visite los foros de debate de la policía como foropolicia verá que la ideología media de la policía no es necesariamente antidemocrática, siempre que la democracia se limite a las vías electorales y representativas de actuación. Lo que molesta a la policía es la intervención política directa del ciudadano en la calle, que considera como un "desorden". Este "desorden" es, sin embargo, un elemento esencial de cualquier democracia digna de ese nombre, pues la democracia, cuando no es otro nombre y otra organización del absolutismo, debe reconocer siempre la existencia de la parte de la sociedad no representada ni representable. La utopía policial consiste en liquidar lo no representable, transformar la democracia en un absolutismo de base electoral. En el crisol de la ideología policial se produce el tránsito de la democracia al fascismo, un tipo de democracia basada en la homogeneidad de la población y en su perfecta representabilidad en la persona del Jefe. Contrariamente a lo que suele afirmarse, los comportamientos fascistas en la policía no son resultado de una infiltración de sus cuerpos por organizaciones políticas de extrema derecha, sino el efecto de la ideología espontánea del aparato policial. La policía no es fascista, el fascismo es esencialmente policial, ideología de madero.

2. Vemos así, a propósito de los aparatos policiales, cómo la normalidad democrática en el capitalismo es un aspecto del Estado de excepción permanente. Del mismo modo que carece de sentido apelar a la policía contra los abusos policiales, no cabe tampoco pretender que cambie el sistema apelando al orden jurídico y denunciando sus violaciones. Las "violaciones" del orden jurídico son aspectos esenciales de ese propio orden. En tanto que el orden jurídico representa formalmente la decisión de un soberano en el ejercicio de su poder legislativo, su "violación" forma parte de ese mismo poder legislativo. La norma puede así formularse o interpretarse al arbitrio del soberano, que se reserva el monopolio de la legislación y de la interpretación de las normas.

Formalmente, las democracias se basan en la voluntad general y persiguen el interés general. El poder democrático sólo puede legitimarse en términos universales. Incluso la defensa de un interés particular debe adoptar la forma -jurídica- de un precepto universal. La juridicidad y la realidad social se contradicen, pero son al mismo tiempo inseparables. En nombre del principio de legalidad, se transgrede "legalmente" el principio de legalidad. El gran secreto del capitalismo consiste en haber codificado en términos jurídicos el conjunto de las relaciones sociales de modo que la propia explotación adquiere la forma de una relación contractual entre iguales. Como afirma Marx, la relación de identidad entre la propiedad y el trabajo que sirve de base a la ideología jurídica burguesa se trastoca en la realidad de las relaciones sociales capitalistas en una relación de contradicción entre ambos términos. La constitución es, en un capitalismo democrático, el instrumento jurídico fundamental mediante el cual la explotación efectiva de los trabajadores adquiere rango legal. No tiene sentido alguno invocarla -salvo de manera táctica- para acabar con la explotación: es la forma jurídica de la propia relación de explotación.

3. Estas consideraciones nos permiten abordar la cuestión de la reforma constitucional sin ilusiones juridicistas. El cambio constitucional propuesto y consensuado por las principales fuerzas políticas del régimen español tiene por objetivo integrar en la constitución el principio de equilibrio presupuestario que se expresaría en un límite máximo de endeudamiento fijado por ley orgánica. Este límite de endeudamiento, para respetar el principio de equilibrio presupuestario, tendría por lo demás, que fijarse a un nivel sumamente bajo. Las únicas excepciones consideradas en el texto son los casos de "c atástrofes naturales, recesión económica o situaciones de emergencia extraordinaria que escapen al control del Estado y perjudiquen considerablemente la situación financiera o la sostenibilidad económica o social del Estado, apreciadas por la mayoría absoluta de los miembros del Congreso de los Diputados". Lo que no se contempla entre las excepciones. son las catástrofes sociales a que puede dar lugar una reducción masiva del gasto social, definitivamente ilustradas por la reducción brutal de la esperanza de vida y del nivel sanitario y cultural de la población en los países de la antigua Unión Soviética sometidos a la "terapia de choque" neoliberal.


De lo que se trata claramente es de no poner en peligro el pago de la renta financiera a los titulares de títulos de deuda o de derivados mediante políticas que puedan conducir a una posible suspensión de pagos. Del mismo modo que el Estado garantizaba el futuro de los trabajadores mediante la sanidad gratuita y las pensiones, así como a través de los subsidios de desempleo, el mismo Estado garantiza ahora la rentabilidad de las inversiones, poniéndolas a salvo de todo riesgo y transfiriendo el riesgo a las poblaciones. Si hoy existe una Juventud sin Futuro es porque sólo se está garnatizando el futuro de la renta financiera. Este cambio de estrategia, de la protección social de las personas a la protección pública de la renta financiera refleja un nuevo modelo de acumulación capitalista. En el nuevo modelo, el capital ha adquirido una completa movilidad gracias a la desregulación de los mercados. No tiene tendencialmente ninguna relación real con la producción y traslada los riesgos de la producción de mercancías y servicios a los propios trabajadores, cuyas relaciones laborales se convierten cada vez más en relaciones mercantiles. La cooperación interna a la empresa que se regía por estructuras de gobernanza interna distintas del mercado se sustituye por formas de intercambio -desigual- entre trabajadores. Cada trabajador es así responsable de su "capital humano" y eventualmente de cierta cantidad de capital fijo. El capital financiero, a través del endeudamiento sistemático de los productores funciona como un sistema de extracción de renta cada vez más disociado de la producción. Si la constitución española del 78 había registrado en su texto las dos principales características del modo de acumulación fordista: el libre mercado y la planificación, la reforma constitucional hoy propuesta se adapta a un capitalismo financiero y desterritorializado, a un capitalismo definitivamente parasitario y casi feudal en su modo de extracción de la plusvalía.

A esta transformación jurídica que consagra, -dentro de una constitución que ya consagraba explícitamente el capitalismo- la dominación del capital financiero no se puede responder por el mantenimiento de la redacción constitucional ya existente: no se combate el neoliberalismo con un retorno utópico al fordismo. La nueva redacción responde a la necesidad por parte de un capital parasitario de capturar la riqueza producida por los comunes productivos, por la colaboración y la inteligencia colectivas, esas mismas fuerzas que, desbordando el marco del orden vigente -celosamente defendido por la policía- ocupan nuestras plazas y las convierten en espacio de debate político y no de mera circulación de mercancías. En las plazas esta surgiendo la nueva constitución política de la multitud y de los comunes productivos: un derecho más allá de la propiedad, del individuo propietario y del Estado, más allá del propio derecho. Decir NO a la reforma constitucional es sólo un momento en la resistencia frente el golpe de Estado permanente del capital y a los distintos golpes que puntúan la historia de este régimen de explotación. Lo esencial es seguir afirmando en las plazas y en todo lugar la potencia de una multitud que no necesita y ya ni siquiera puede tolerar al capital ni al Estado.

Concentración contra la modificación de la Constitución





Eric Toussaint: ‘Esta crisis mundial va a durar una o dos décadas’

Pablo Waisberg

Adital

Diario Buenos Aires Económico

El politólogo belga reclama la anulación de las deudas de los países más golpeados: España, Grecia, Irlanda, Italia y Portugal

“Los directores de los bancos centrales dijeron que la crisis estaba bajo control, pero mentían; esta crisis va a durar una o dos décadas”, sostuvo Eric Toussaint, politólogo y presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo.

La predicción podría parecer temeraria, pero hace un año fue él quien aseguró ante este diario que en el Viejo Continente se vivía una “situación explosiva” y que la profundidad de los cambios económicos estaría en línea con la magnitud de esas explosiones.

Aunque aparecieron los “indignados” en España y Grecia, las vacaciones de verano actuaron como una válvula de escape, por lo que “la movilización social en Europa no alcanzó el nivel de diciembre del 2001 en la Argentina”, analizó Toussaint desde Ginebra.

¿Cuál es el nivel de la gravedad de esta crisis?
Es altísimo. Es claro que los comentaristas, los gobernantes y los medios de comunicación dominante y los directores de los bancos centrales, que afirmaron que la situación estaba bajo control, mentían de manera evidente. Estamos un poco en la situación de los años ‘30: el crac fue en octubre del ‘29 pero las bancarrotas bancarias se desataron en el ‘33 y entre el ‘29 y ‘33 los dirigentes norteamericanos dijeron que todo estaba bajo control. Estamos en una crisis que va a durar una o dos décadas.

¿Cuáles son las causas?

Las medidas económicas tomadas por los gobiernos de Europa y los Estados Unidos en los últimos cuatro años. La crisis empezó en junio/julio del 2007 y tuvo un pico en el 2008 con Lehman Brothers, pero el golpe fuerte llegó a Europa en octubre del 2008. Luego los eslabones más débiles de la zona euro cayeron, empezando por Grecia, luego Irlanda, y hace unos meses Portugal. Ahora está por llegar a Italia y España y vuelve con fuerza a los Estados Unidos.
¿Es una crisis sistémica?
Es sistémica, pero no terminal. No hay crisis terminal del capitalismo per se. El capitalismo siempre ha atravesado crisis porque son parte de su metabolismo, pero su final será el resultado de la acción consciente de los pueblos y los gobiernos. Vamos a pasar por períodos de recesión, depresión, luego algún crecimiento y una nueva caída.
¿Por qué insisten con las tradicionales recetas de ajuste que no dieron resultado en el 2008?
Porque la resistencia a esas políticas es insuficiente.
¿Hay posibilidad de salir de esta crisis con otro tipo de políticas?
Podría ser una salida tipo Roosevelt con un mayor control del crédito y medidas de disciplina financiera para obligar a los bancos a separarse entre bancos de inversión y de ahorro. Además, una imposición más fuerte para los sectores de mayores ingresos con la consecuente mejora de las finanzas públicas y reducción de desigualdades. Aunque también podría haber una política más radical como nacionalizar el sector del bancario y renacionalizar sectores económicos que fueron privatizados en Europa y los Estados Unidos en los últimos treinta años. Esto junto con anular las deudas de Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y España.
¿Ve posible alguna de esas dos salidas?
Todo depende de la movilización social, que en Europa no alcanzó el nivel de diciembre del 2001 de la Argentina. Sin hablar de los Estados Unidos, donde no hay grandes movilizaciones sociales sino más bien activismo de la derecha extrema con el Tea Party. Aunque me parece difícil pensar que en los Estados Unidos la población acepte que se profundice el neoliberalismo, por eso hay que ver cómo fue la crisis del ‘30, donde las movilizaciones llegaron entre el ‘35 y el ‘36.

[Fuente: Cubadebate - Eric Toussaint entrevistado por Pablo Waisberg (Diario Buenos Aires Económico, 16/08/2011)].

25 de agosto de 2011

Mi primo el de Bilbao o quien da las hostias en Madrid




Decía Sabina que cuando era mas joven, viajó en sucios trenes que iban hacia el Norte. En mi caso, cuando era más joven en algunas manifestaciones de Madrid se coreaba frente a la policía aquello de “Mi primo el de Bilbao os tiene acojonaos”. Entonces la cosa iba en serio y el enfrentamiento entre manifestantes y antidisturbios formaba parte de un ritual. Las intervenciones policiales, por desporporcionadas que fueran, no escandalizaban a casi nadie. Pero ya nadie tiene primos en Bilbao y en San Sebastián el alcalde de Bildu brinda con los concejales del PP, mientras que, en Madrid, los indignados y los laicos practican mejor que nadie aquello de poner la otra mejilla frente a una policía cuyos azules uniformes no disimulan un alma gris.

No debemos olvidar que el, llamémoslo así, “estilo policial” es uno de los indicadores de la calidad democrática de un país y que, en este indicador, España ofrece muy poca calidad, hasta el punto de que algunas guías turísticas extranjeras recomiendan a sus ciudadanos evitar en lo posible el contacto con las policías españolas.
Aunque el cine y las series de televisión nos han enseñado a admirar y a empatizar con los sufridos agentes del orden, héroes anónimos que velan y se desvelan para protegernos, la visita del santo padre ha vuelto a retratar a las tristemente famosas Unidades de Intervención Policial. Gracias a algunos periodistas (últimamente las víctimas preferidas de la violencia policial) decenas de fotografías y vídeos que prueban la brutalidad y la gratuidad de los antidisturbios, han asombrado a cientos de miles de ciudadanos. Hasta Elena Valenciano, la jefa de campaña de Rubalcaba, ha calificado de intolerable la violencia desplegada y varios cargos públicos socialistas han exigido el cese de su propia delegada del gobierno.
El nuestro es el país en el que La República creó la Guardia de Asalto para evitar que el control del orden público, al menos en las ciudades, estuviera en manos de una Guardia Civil que no sabía mantener el orden sin disparar. El nuestro es el país en el que tras la modélica Transición no se produjo ninguna depuración en unos cuerpos policiales repletos de torturadores y asesinos para los que la impunidad nunca dejó de funcionar. Y el nuestro sigue siendo el país en el que la policía apalea a la gente de izquierdas que protesta, sean trabajadores, estudiantes, indignados en general y, últimamente, defensores de la laicidad. ¿Se imaginan ustedes a los antidisturbios cargar en aquella manifestación de la AVT en la que fue agredido el Ministro Bono? Si ya les fue mal a los policías que detuvieron a los agresores de Bono imagínense el escándalo si hubiera habido carga. ¿Se imaginan una carga policial en las manifestaciones ultracatólicas contra los derechos civiles de los homosexuales?. Bien sabemos que en Madrid las hostias no las da el Papa y siempre las reciben los mismos.
No tengo ninguna duda de que la policía es imprescindible para construir una sociedad justa, ni tampoco dudo del compromiso civil y de la buena voluntad de muchos agentes que seguro se habrán indignado al ver actuar a sus compañeros. El problema es que a los policías demócratas no les vemos ni les escuchamos nunca. Los sindicatos policiales son especialistas en justificar lo injustificable y los responsables de interior del PSOE parecen discípulos de Fraga y de Martín Villa; solo le falta ya al bueno de Camacho ir a ver a los heridos como hicieron los ministros franquistas después de la represión de Vitoria en el 76.
Soy consciente de que, si finalmente el PP gana las elecciones, lo duro está aún por llegar, pero ya va siendo hora de que los demócratas digamos que esta policía no nos representa.


No a la reforma antisocial de la Constitución

Algunos artículos e informaciones interesantes en relación al intento de trágala-reforma antisocial de la Constitución que desde los dos grandes partidos, PSOE y PP, se está preparando:
- Aumenta la indignación y rechazo al intento de golpe de estado neoliberal anunciado por Zapatero: 
http://www.kaosenlared.net/noticia/aumenta-indignacion-rechazo-intento-golpe-estado-neoliberal-anunciado-  
- Techo de gasto y Rompetechos ideológico, de Juan Carlos Monedero: 
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=134576
- Un referéndum necesario, de Vicenc Navarro:
http://www.vnavarro.org/?p=6090

- De la servidumbre socioliberal. A pies de caballos insaciables, de Salvador López Arnal:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=134573


Domingo 28: Concentración contra la reforma antisocial


RGB ba�sico

 Dado las ultimas informaciones provenientes de los diferentes partidos políticos referentes a una reforma de la Constitución Express, para promover un techo de gasto, en acuerdo con otras potencias Europeas dentro del marco de lo que se ha denominado " El Pacto del Euro", el movimiento 15 de Mayo de Mérida manifiesta que:

-El 23 de Agosto el gobierno ha propuesto incluir un techo del gasto en nuestra Constitución. Está propuesta responde a la ejecución del Pacto del Euro de la UE apoyada por el FMI y es un atentado no sólo contra la democracia de los ciudadanos ya que ha sido impuesta contra su voluntad y desde instituciones no elegidas por el Pueblo. El pacto permitirá aplicar todos los planes de ajustes y recortes que la UE, el FMI y todo el sector financiero deseen a costa del ahogamiento de los ciudadanos

-Ninguna reforma de la Constitución -la norma suprema del Estado que consagra la Soberanía de sus ciudadanos- debería hacerse sin un referéndum vinculante, ya que consideramos que las decisiones que nos afectan a toda la ciudadanía deberían de decidirse mediante cauces de participación directa que garanticen una democracia real.

Es por eso que convocamos a toda la ciudadanía a una concentración pacifica de rechazo frente a la reforma de la Constitución y a favor de un referéndum vinculante el domingo 28 de Agosto a las 19:00 en la Plaza del 15 de Mayo de Merida (antigua Plaza de España)

Consideramos que se nos ha impuesto unos recortes que van enfocados a garantizar el pago de la deuda y a contener el déficit cuando sabemos que ese no es el autentico problema. Recortes cuya primera consecuencia ha sido incrementar el desempleo y la precariedad de los trabajadores.

Estas medidas son una burla a nuestro derecho a elegir que política queremos que nuestros representantes lleven a cabo y es una forma de ahogarnos económicamente aun mas, que no vamos a tolerar.
No podemos permitir que no nos consulten para modificar la constitución contra la ciudadanía.
Os dejamos información del por qué de esta propuesta:

Escrito de DRY:
Referendum Vinculante sobre la Reforma de la Constitucion Propuesta por el Gobierno
Análisis de Albert Garzon ATTAC:
Analisis de Alberto Garzon de ATTAC
Todos somos contingente pero TU ERES NECESARIO.No nos mires,únete.

Pide un Referéndum contra la reforma antisocial de la Constitución

Puedes firmar aquí: http://actuable.es/peticiones/pide-referendum-ratificar-reforma-la-constitucion

El Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho un anuncio inesperado este martes en el pleno extraordinario: reformar la Constitución para introducir un límite al déficit público.


El límite al déficit no es algo abstracto: es lo que va a determinar que tengas o no acceso a la educación o a la sanidad, entre otras muchas cosas. Limitar el déficit es limitar la inversión en la sociedad. Con esto, el Gobierno podrá dejar a personas como tú en la cuneta. Pero podemos detener esta iniciativa. 

La Constitución no exige que esta modificación sea aprobada por referéndum vinculante. Para que los ciudadanos seamos consultados sobre esta cuestión fundamental que va a afectar al resto de nuestras vidas es necesario que una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras lo solicite tras su aprobación en el Congreso y el Senado.


Los ciudadanos debemos poder votar en un asunto tan fundamental como este. Pide a los Diputados y Senadores de todos los grupos políticos que se comprometan a solicitar la celebración del referéndum para su ratificación como permite la Constitución en su artículo 167.3.

Es muy importante que se movilice la población para que se exija que una medida de tal envergadura se vote en referéndum por la población española. Esta medida afectaría muy negativamente al Estado del Bienestar español que está hoy financiado predominantemente a nivel de las CCAA. Limitar su gasto implica limitar el poco desarrollado Estado del Bienestar.

Animo a mis amigos del movimiento 15-M, así como a todos los demócratas en España a que se movilicen. La democracia española es de las menos participativas de las existentes en la Unión Europea y es escasamente democrático que una medida de tal envergadura se apruebe por las Cortes Españolas sin haber sido consultado el pueblo español.

Esta medida puede significar un ataque frontal al Estado del Bienestar español que tiene uno de los gastos públicos sociales por habitante más bajos de la Unión Europea. Aunque se habla genéricamente de gasto público, la realidad es que este gasto constituye la mayoría del gasto público y los recortes que se han hecho han sido predominantemente en las pensiones y en el empleo de los servicios del Estado del Bienestar, tales como sanidad, educación, servicios domiciliarios, servicios sociales, vivienda social, pensiones de vejez y otras, así como otros componentes del Estado del Bienestar.
Para más información: http://www.vnavarro.org

20 de agosto de 2011

Respuesta al desahucio en El Coronil

El lunes día 22 de agosto a las 11 de la mañana los vecino/as de de la barriada las Malvinas de el Coronil ocuparan de nuevo la vivienda de la familia Juan Carreño cerrada que fue desalojada mediante la fuerza por orden de la juez de Utrera. 

Esta decisión fue tomada en una asamblea e vecinos/as celebrada el viernes 19 de agosto, el objetivo de esta nueva acción es devolverle la vivienda a su verdadero dueño, un trabajador en paro con dos niños pequeños que le es imposible pagar los atrasos de la hipoteca. No estamos pidiendo que no  pague la vivienda solo que le den facilidades para que la pueda pagar, no se puede tirar a una familia a la calle como si fuera una bolsa de basura. 

Si no hiciéramos nada ante esta inhumanidad, nos estaríamos  convirtiendo en una caterva humana, observadora de las injusticias pero a la vez cómplice de la misma. Pedimos solidaridad y en caso de un nuevo desalojo unidad y resistencia. ¡QUE LOS SUEÑOS DE LOS POBRES NO DEJEN DORMIR A LOS RICOS!
ASAMBLEA DE VECINOS/AS

19 de agosto de 2011

Bouziane agradece al 15M su liberación

El 15M ha logrado para la deportación de Sid Ahmed Bouziana a Argelia, quien desde ayer vive en libertad.

Nueve heridos, cuatro detenidos y once días durmiendo a cielo raso le ha costado al 15M de Málaga conseguir la libertad de Sid Ahmed Bouziane, argelino, que ha pasado 28 días recluido en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de esta ciudad andaluza. Reside en Córdoba, donde tiene a su pareja, Candela Mayorgas. Un buen día la policía lo detuvo en un locutorio y sin poder pasar por casa ni avisar a sus allegados, fue trasladado a Málaga. El destino que le esperaba: ser deportado a Argelia, de donde huyó en 2008 porque un grupo violento le acosaba para ingresara en él, según cuenta. Por tanto, de haber sido deportado, le esperaba cuando menos una detención, si no la muerte.


El domingo 7 de agosto cuando la asamblea celebraba su encuentro habitual en la Plaza de la Constitución, al foro de los ciudadanos malagueños acudió Candela con una amiga particular de Bouziane, Mamen, a contar la historia. El foro consensuó inmediatamente trasladarse a la Plaza de Capuchinos frente al edificio del CIE y continuar allí la asamblea. Un centenar de personas marcharon cuesta arriba y una vez allí siguieron debatiendo el caso y la manera en la que el 15M podía participar activamente.


Sobre la una de la madrugada, cuando aún no había acabado la asamblea, la policía intervino para desalojar a quienes se concentraban a las puertas del CIE. Sentados en el suelo y sin más armas que la palabra, quienes participaban del debate no utilizaron en ningún momento la violencia. La policía antidisturbios los desalojó arrastrándolos.

¿Qué es la Renta Básica?



En su definición general, la Renta Básica (RB) es el derecho que tiene cada ciudadano a recibir unos ingresos periódicos, que aseguren la cobertura de sus necesidades materiales independientemente de cual sea su situación dentro de la esfera productiva. Se justifica por el mero hecho de nacer el que cada una de las personas tenga reconocido el derecho ciudadano a la RB. Antes de pasar por el mercado de trabajo en busca de empleo asalariado, el ciudadano habría de disponer de una renta de existencia que le permita decidir sobre su vida, por que caminos y conque medios ha de buscar unos ingresos por su actividad, el salario correspondiente a la venta de la fuerza de trabajo. Esta es la cuestión de fondo. Que las personas que deseen ejercitar el derecho al trabajo asalariado puedan practicarlo, pero, para ello, se ha de eliminar todo elemento que introduzca exigencia, obligatoriedad, es decir, que suponga una imposición.

Y la condición para conseguir esta situación de poder decidir como persona consiste en el reconocimiento del derecho ciudadano a la renta básica, hecho por el cual se reduce tal dependencia, tal obligación, tal imposición de la patronal. Además se impide que la cobertura de dos contingencias tan seguras, como son el quedarse sin trabajo (subsidio de paro) y el llegar a viejo (pensiones), no dependan del paso por el mercado asalariado, no dependan del poder del empresario. Hay que conseguir una situación en la que el ciudadano alcance y disponga de una nueva dimensión de la responsabilidad individual, entendida desde la libertad y no desde la cruda necesidad, condicionada por los intereses de la dictadura de la burguesía.


De forma más esquemática, la RB consiste en el derecho de todo ciudadano/a a percibir una cantidad periódica para cubrir sus necesidades materiales, y sin ninguna contrapartida a cambio:
  • Es individual, la recibe cada persona. Esto evita el control y el gasto burocrático público.
  • Es universal, donde el perceptor no tiene que aportar ninguna contribución previa. Partimos de la justicia no contributiva, estamos en contra de la justicia meritocrática; supone la contrapartida de su derecho como ciudadano a los recursos naturales, el conocimiento histórico colectivo y la aplicación de su capacidad creativa de trabajo, todos estos factores productivos apropiados y controlados privadamente por los empresarios.
  • Es incondicional, en el sentido de que no tiene en cuenta otra clase de ingresos del beneficiario, ni se le reclama ninguna contraprestación laboral a cambio. Por ser un derecho ciudadano, la RB no hace distinción entre mujeres y hombres (género), negros y blancos (raza), laicos y creyentes (religión), ricos y pobres (clase), jóvenes y viejos (edad), activos y parados (mercado de trabajo).
  • La cantidad que percibirá cada persona será igual a la considerada como umbral de pobreza; es aquella cuantía que permitirá satisfacer las necesidades materiales; esto evitará que la persona continúe viviendo situaciones de pobreza.
  • La RB refunde en un sólo concepto la mayoría de las prestaciones del sistema actual; no las suprime.

Artículos de José Iglesias sobre la Renta Básica de l@s Iguales

En Cataluña se mueven por la Renta Básica

Cerca de un millar de personas beneficiarias del PIRMI (Renta mínima de inserción) desempleados/as, trabajadoras/es de la asistencia social y gentes solidarias se concentraron ayer jueves a las 18 horas en Pza. de Sant Jaume para protestar contra los graves perjuicios ocasionados por la decisión del gobierno de la Generalitat  de cambiar la modalidad de pago.

En la concentración convocada por personal de la asistencia social y la Asamblea de trabajadores/as en paro de Barcelona, con el apoyo del movimiento 15 M, sindicatos y otros colectivos y organizaciones, se denunció la ley de “mesures fiscals i financieres” de 27 de julio cuyo artículo 62 empeora la Ley de Renta Mínima de Inserción, exigiéndose su anulación. También se criticó la insuficiencia económica del PIRMI reivindicándose la aplicación del artículo 24.3 del Nou Estatut de Autonomía de Catalunya que establece el derecho a una Renta garantizada de ciudadanía, y que su cuantía económica sea de 658 euros tal como existe en Euskadi con la Renta Básica. Se condenó el intento de criminalizar a los más débiles y la política del Gobierno de la Generalitat de rebajar impuestos a los más ricos y de tolerancia con episodios de corrupción bien conocidos.

Por último se convocó a una concentración de protesta delante del Parlament de Catalunya el 26 de agosto (viernes) a las 9:30 horas de la mañana, día en que los Consejeros de Empresa y ocupación y Bienestar social, sres. Xavier Mena y Josep Lluis Cleries deberán comparecer ante la Diputación permanente del Parlament para dar cuenta de sus acciones ante la reclamación de la mayoría de partidos representados.


Llamamos a extender esta convocatoria para exigir reparación por los perjuicios ocasionados con el cambio sin previo aviso de la modalidad de pago del PIRMI, la anulación de la ley que empeora el PIRMI y reivindicar una Renta ciudadana garantizada digna y suficiente.


Asamblea de trabajadores/as en paro de Barcelona
 

Del 15 M hacia una nueva Constitución

 http://proconstituyente15m.blogspot.com/2011/07/propuesta-para-una-asamblea-ciudadana.html

"Los indignados que han promovido esta iniciativa pretenden la creación de una Asamblea Ciudadana Constituyente para la elaboración de una nueva Carta Magna"..
(http://politica.elpais.com/politica/2011/08/10/actualidad/1312990917_341286.html )
 

14 de agosto de 2011

Tala y quema como la nueva normalidad







Tala y quema como la nueva normalidad: el capitalismo salvaje toma las calles
David Harvey 


El Daily Mail los llamó “adolescentes nihilistas y salvajes”; jóvenes enloquecidos de todos los ámbitos de la vida correteando por las calles e irreflexiva y desesperadamente lanzando ladrillos, piedras y botellas a los policías mientras aquí saqueaban y allá encendían hogueras, jugando con las autoridades al gato y al ratón en una carrera de “agarra-todo-lo-que-puedas” mientras se 'twitteaban' para acudir de un objetivo a otro.

Me llamó la atención el uso de la palabara “salvaje” (feral). Me recordó cómo los communards en el París de 1871 eran retratados como animales salvajes, como hienas que merecían ser ejecutadas sumariamente en nombre de la santidad de la propiedad privada, la moral, la religión y la familia, algo que sucedió poco después con frecuencia. Pero entonces la palabra me llevó a otra asociación: a Tony Blair atacando a los “medios de comunicación salvajes” (feral media) que le habían alojado cómodamente en el bolsillo izquierdo de Rupert Murdoch sólo para ser sustituido cuando Murdoch se sacó de su bolsillo derecho a David Cameron.

Veremos por supuesto el inevitable debate histérico entre quienes se inclinan a ver los disturbios como una cuestión de pura, desbridada e inexcusable criminalidad, y quienes ansían contextualizar los hechos contra el telón de fondo de una mala política: el racismo continuo, la persecución injustificada de los jóvenes y las minorías, el desempleo masivo entre los jóvenes, la creciente privación social y una miope política de austeridad que nada tiene que ver con la economía y sí con la perpetuación y consolidación del poder y la riqueza personales. Algunos puede que incluso lleguen a acercarse a condenar tímidamente las características alienantes de los trabajos carentes de sentido de estos jóvenes, características también de su vida cotidiana en el medio del inmenso, pero mal distribuido, potencial para el florecimiento humano.


Con suerte, se formarán comisiones de investigación que repetirán lo que se dijo de Brixton y Toxteth en los años de Thatcher. Y digo “con suerte”, porque los instintos salvajes del actual Primer ministro parecen más inclinados a permitir el uso de los cañones de agua, lanzar los gases lacrimógenos y las balas de goma mientras pontifica grandilocuentemente sobre la pérdida de valores morales, el declive del civismo y el triste deterioro de los valores familiares y la disciplina entre la juventud descarriada.

Pero el problema es que vivimos en una sociedad en la que el capitalismo mismo se ha convertido en algo desenfrenadamente salvaje. Políticos salvajes mienten a su costa, banqueros salvajes saquean las cuentas públicas hasta dejarlas vacías, directores ejecutivos, operadores de fondos de inversión libre y genios de la arquitectura financiera se apoderan de la riqueza, las compañías de teléfonos y tarjetas de crédito cargan misteriosos costes en las facturas de todo el mundo, los tenderos inflan los precios, y, en la cima de la pirámide, los estafadores y artistas del timo juegan el trile en los escalafones más altos del mundo político y empresarial.

Una economía política de desposesión masiva está a la orden del día, una economía política de prácticas depredadoras que han llegado hasta el robo a plena luz, particularmente de los más pobres y vulnerables, de la gente común y de los más desprotegidos legalmente. ¿Todavía cree alguien que es posible encontrar a un capitalista honesto, a un banquero honesto, a un político honesto, a un tendero honesto o a un agente de policía honesto? Sí que existen. Pero sólo como una minoría a la que todos los demás contempla como estúpidos. Espabílate. Consigue beneficios fáciles. ¡Defrauda y roba! Las posibilidades de que te cojan son mínimas. Y en cualquier caso, hay un sinfín de maneras de blindar la riqueza personal de los costes de un proceso por malversación empresarial.


Lo que digo puede sonar chocante. La mayoría de nosotros no lo ve porque no quiere. Ciertamente, ningún político se atreve a decirlo y la prensa sólo tendrá espacio para cubrir de desprecio a quien sostenga esta opinión. Pero me atrevo a pensar que quienes participaron en los disturbios saben exactamente a lo que me refiero. Ellos sólo están haciendo lo que todos los demás, aunque de otra manera: más descarada, más visible y en las calles. El thatcherismo desencadenó los instintos salvajes del capitalismo (los “espíritus animales” del emprendedor, cómo los llamaban con cierto apuro) y no ha surgido nada para frenarlos desde entonces. La tala y quema es abiertamente el lema de las clases dirigentes casi en todas partes.

Ésta es la nueva normalidad en que vivimos. Esto es de lo que la próxima gran comisión de investigación debería ocuparse. Cualquiera, no sólo los alborotadores, debería ser llamado a declarar. El capitalismo salvaje debería ser juzgado por crímenes contra la humanidad así como por crímenes contra la naturaleza.

Tristemente, esto es lo que los inconscientes participantes en los altercados no puede ver o pedir. Todo conspira para prevenirnos de verlo y también de pedirlo. Esta es la razón por la que el poder político se viste a toda prisa con la toga de la superioridad moral y la razón untuosa, para que nadie pueda verlo como lo que es sin ella: algo irracional, estúpido y corrupto.

Pero hay varios rayos de esperanza en el mundo: los movimientos de indignados en España y Grecia, los impulsos revolucionarios en Latinoamérica, los movimientos campesinos en Asia, todos ellos son comienzos de ver más allá del enorme engaño con el que el capitalismo mundial, depredador y salvaje, ha cubierto el mundo. ¿Cuánto tiempo nos llevará al resto darnos cuenta y reaccionar? ¿Cómo podemos comenzar otra vez de nuevo? ¿Qué dirección deberíamos de tomar? Las respuestas no son fáciles. Pero una cosa sabemos con seguridad: sólo podemos obtener las respuestas correctas haciendo las preguntas correctas.

David Harvey es un geógrafo, sociólogo urbano e historiador social marxista de reputación académica internacional. Entre sus libros traducidos al castellano: Espacios de esperanza (Akal, Madrid, 2000) y El nuevo imperialismo (Akal, Madrid, 2004). Actualmente, es Distinguished Professor en el CUNY Graduate Center de Nueva York. Su último libro es A Brief History of Neoliberalism [traducción castellana: Breve historia del neoliberalismo , Madrid, Akal, 2007]. Mantiene un más que recomendable blog: Reading Marx's Capital blog.


13 de agosto de 2011

Neofascismo, de Juan Pedro Viñuela

Mantengo la tesis de que el fascismo económico es la antesala del fascismo político. Que estamos asistiendo a un fascismo económico creo que no es cosa de duda, aunque algunos mantengan la teoría, fascista y totalitaria, de que éste orden social es el mejor de los mundos posibles. Eso es, precisamente, uno de los caracteres de su fascismo. La ideología del crecimiento ilimitado, la eliminación del estado para que éste se reduzca meramente a la seguridad militar y policial, así como a una legislación que proteja las grandes empresas (curiosa forma ésta de entender la libertad del mercado) es una forma de fascismo. En primer lugar, la idea del crecimiento ilimitado, en sí mismo produce muerte y miseria. Como reza el título de un gran libro: el crecimiento mata. Nuestro orden socioeconómico vigente, forjado desde hace quinientos años para acá, se basa en la expoliación de otros países, conquista y colonización, así como en esquilmar los recursos de la tierra. El fascismo económico, el neoliberalismo, es una forma de parasitismo del hombre sobre sí mismo y sobre la biosfera. Lástima de que el fin del parásito es la muerte del huésped. No nos queda más remedio que cambiar este capitalismo sin bridas, salvaje o tardocapitalismo, según los diversos autores, por una economía decreciente hasta conseguir el equilibrio entrópico con la biosfera.


Pero, mientras tanto, asistimos a una crisis sin precedentes. Una crisis que, a mi modo de ver, es un colapso civilizatorio, a menos que se ponga remedio, o la quiebra del capitalismo global. Lo que ocurre es que en los momentos de crisis cada vez hay más personas que lo pasan mal. El miedo está en el cuerpo. Es una de las estrategias fascistas del poder para mantener a la ciudadanía en silencio e inactiva. Pero éste es el mejor caldo de cultivo para la emergencia de ideologías políticas fascistas y xenófobas. Si bien antes hablábamos del fascismo económico, que se apoya en ideologías totalitarias, como el neoliberalismo, su puesta en funcionamiento y su quiebra ha producido tal grado de malestar que el ciudadano se ve indefenso. No se siente representado, porque en verdad no lo está, por el poder político y busca discursos redentores y utópicos. Y, como no, chivos expiatorios. Estos últimos son los otros, los inmigrantes, los de otra religión y cultura. La crisis que ha producido el neoliberalismo es el caldo de cultivo perfecto para la emergencia de neofascismos políticos de carácter xenófobos y populistas. El ciudadano quiere sentirse representado. Quiere un discurso que identifique a los culpables, un discurso que le dé esperanza. De la unión del miedo y la esperanza en un mundo perfecto y utópico surge el discurso fascista que culpabiliza al diferente y rastrea en una supuesta identidad cultural y nacional perdida el surgimiento del hombre nuevo. Si a esto le unimos que la conciencia que ha creado el tardocapitalismo es una conciencia nihilista y egocéntrica pues el resultado es que cualquier discurso es capaz de rellenar ese vacío y estos son los discursos neofascistas que emergen por todo el mundo occidental, Europa y EE.UU. El resurgimiento del neofascismo es preocupante porque representa el fin de las grandes conquistas ético-políticas de Occidente desde los griegos para acá. Lo poco que nos queda de democracia y derechos humanos universales es tirado por la borda y se deja el campo libre al gobierno del más fuerte y al poder económico. El futuro desde esta perspectiva es bárbaro. Una lucha de bloques, de todos contra todos, por los escasos recursos existentes. Un progresivo exterminio y un retroceso social sin precedentes. Un nuevo oscurantismo y una eliminación de la razón y la Iluistración.



Si queremos luchar contra todo esto, debemos reconocer que la crisis actual es una crisis global y Terminal. Una quiebra del capitalismo que requiere una recomposicin de la sociedad en su conjunto. No es una crisis del capitalismo financiero que podamos parchear. Hay que cambiar el sistema desde los mecanismos del poder democrático que aún tenemos. Fomentar la razón, la critica, el diálogo, el respeto. Y recordar una cosa importante, las soluciones no son locales ni parciales, son globales. Hay que pensar en términos de humanidad, en un sentido cosmopolita. Por eso la crisis es eminentemente filosófica, de imagen del mundo, como ha sido una falsa filosofía la que nos ha levado a ella. Si no somos capaces de crear y repensar una nueva imagen del mundo que engendre unos nuevos valores, unos nuevos sentimientos y una nueva acción, estamos abocados al fin, que será una larga agonía para las generaciones venideras.